Niños niñas adolescentes el presente de Bolivia

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La afirmación “el niño es el futuro de Bolivia” ha sido recurrente en distintos espacios, desde el ámbito escolar hasta el académico, así como en el discurso de políticos, autoridades y profesionales al referirse a la niñez. En muchos casos, estas ideas se asocian a la formación de valores adquiridos desde la infancia, en una perspectiva cercana al enfoque del sociólogo Max Weber. Dichos valores se configuran a partir de los principales agentes de socialización: la familia y el entorno cercano, como parte del proceso primario de socialización, y la escuela, en el marco del proceso secundario de socialización.

Si analizamos la frase del primer párrafo, dennota una especie de subestimación de capacidad, fundamentalmente en lo político, social, económico, cultural, jurídico, porque excluye en estos ámbitos en la toma de oportunidades y derechos referidos a los Niños Niñas Adolescentes (NNA’s)

Según Jeans Qvortrup, sociólogo danés, la ideología que subyace al niño como futuro, es la justificación de que no es hoy que debe construir preocupación para la sociedad adulta, vale decir no es hoy que debe jugar un papel de actor social o político, que para ello debe prepararse y no quemar etapas de su desarrollo. Justamente esta manera de entender a la infancia se ve gratificada en expresiones como “niños que no tienen infancia” “infancia perdida”,  “ adultos prematuros”,  “ adultos a la fuerza”, etc.

El niño como potencia en el futuro ha alimentado una cultura que finalmente permite no tomarlo en cuenta en el presente o restringirle ciertos derechos a ser reconocidos y ejercidos más adelante; una forma aparentemente “protectora” de la infancia, pero justificadora de su insignificancia en el presente, de su no imprescindibilidad para la economía, para la política, para las grandes decisiones del considerado mundo adulto.

El 12 de abril “día del niño” se la instauró en el gobierno de Estensoro en 1955, en el marco de la redacción de Declaración de Principios Universales del Niño en el año 1952, desde entonces en el país se ha “avanzado” en pro de sus derechos y deberes.

Vemos que estos “avances normativos” no son suficientes, es evidente la vulnerabilidad de sus derechos como también el adultocentrismo de las instituciones públicas y ONG´s que muchas veces dicen trabajar desde la visión de la infancia,  pero que en realidad están inmersos en ese adultocentrismo que tanto refutan. En palabras concretas se sirven de la población de NNA’s, para obtener lo que el sociólogo Pierre Bourdieu denomina “capital simbólico” consiguiendo, prestigio, reconocimiento, legitimidad social y legitimidad intelectual, ambas acumulables.

Es necesario promover una reflexión orientada a superar el enfoque adultocéntrico, incorporando nuevos valores que reconozcan a los NNA’s como actores del presente en Bolivia. En consecuencia, se requiere priorizar e incrementar la inversión inmediata en su desarrollo integral de la infancia desde los tres niveles de gobierno, en el marco de las competencias establecidas por la Constitución Política del Estado, garantizando además su participación efectiva en la formulación de políticas públicas que les atañen. Asimismo, desde la sociedad y la familia, se debe fomentar una crianza positiva, respetuosa y acorde a su etapa de desarrollo; y desde el ámbito educativo, impulsar una participación de la niñez y adolescencia, reconociendo la diversidad de ritmos y características individuales en los procesos de enseñanza y aprendizaje.

Pero también es importante reflexionar y cambiar nuestros valores no sólo al actuar, sino también cambiar a la hora de expresarnos y escucharnos para dejar de validar el evidente y habitual uso de lenguaje que infantiliza o minimiza al otro en un debate o charla común. Ya que el expresarse y o validar este tipo de expresiones, es también una manera de sustentar el adultocentrismo. Ejemplo: “El niño ministro”, “ni limpiarte los mocos sabes y opinas”, “estas peor que niño reclamando”, “ni un niño llora tanto como vos”, incluso refranes “más sabe el diablo por viejo que por diablo” 

 

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Villalta Rojas, Rodrigo
Villalta Rojas, Rodrigo

Sociólogo