Lecciones de las elecciones y la participación política

Pasaron cinco meses desde que se realizaron las elecciones nacionales para elegir un nuevo gobierno y nuevos representantes para conformar la Asamblea Legislativa Plurinacional. Los resultados ubicaron en primer lugar de la votación al binomio Paz-Lara que se postularon a la presidencia y vicepresidencia del Estado, respectivamente, por el Partido Demócrata Cristiano (PDC); mientras que el binomio Quiroga-Velasco, por la Alianza Libre, obtuvo una votación que los ubicó como segundos, pero ninguno de los candidatos alcanzó al porcentaje requerido para ganar dichas elecciones. Eso llevó a la realización, por primera vez en la historia democrática del país, a una segunda vuelta electoral.

Y ya transcurrieron tres meses del balotaje que dieron la victoria a Rodrigo Paz y Edmand Lara para gobernar Bolivia los próximos cinco años. Es un tiempo oportuno, entonces, para ofrecer análisis más en profundidad y reflexiones necesarias sobre lo que representan para el país las elecciones, sus resultados y más allá de aquello, lo que puede estar sucediendo en la ciudadanía respecto de la democracia que se vive.

Varias voces hablan del inicio de un nuevo ciclo político, luego de los 20 años del gobierno del Movimiento Al Socialismo (MAS) y evalúan sus consecuencias en múltiples ámbitos. El más tangible, principalmente por la grave crisis económica en la que ha sumergido a Bolivia, es el económico y que tardará varios años -si las condiciones son favorables- en estabilizar nuestra débil economía; y muchos más años -hasta una década tal vez- en crear las condiciones para mejoras significativas y de crecimiento económico.

Pero otro grave factor a resolver es la polarización política que se agudizó en la sociedad en los últimos siete u ocho años y que ha dañado fuertemente el tejido social. Es necesario restablecer relaciones de confianza, dejar a un lado posicionamientos destructivos y manipulados desde intereses desestabilizadores, reconstruir la desecha institucionalidad democrática y constitucional, avanzar en las relaciones de tolerancia, respeto y aprecio a la diversidad, entre muchos otros desafíos.

Un elemento que debe reforzarse en el modo de ser boliviano es una visión más esperanzada de nuestro destino común, la real posibilidad de apalancar el desarrollo integral sin mecanismos que vulneren derechos -ni de las personas humanas ni de la naturaleza- así como gestionar el Estado en aras del bien común, con abundantes dosis de ilusión en que la acción ciudadana, en democracia, puede cambiar el rumbo político.

Los artículos publicados esta nueva edición de Cuarto Intermedio, que este año cumplirá 40 años de publicación ininterrumpida, acompañando la realidad nacional, nos ofrecen valiosas miradas reflexivas sobre qué le está pasando a nuestra democracia, y en particular al ciudadano que vive con intensidad los procesos electorales acompañado de una cierta “fatiga democrática”, cómo afecta a distintos niveles la polarización política, así como el lento avance de la participación política de las mujeres que les lleve a ocupar más cargos de decisión y no solo de acompañamiento. 

Por otra parte, la lectura de los artículos producidos por cinco autoras, autores, distintos, también permitirá comprender el fenómeno cada vez más extendido de la desinformación, el uso de algoritmos que marcan el ritmo electoral. 

Finalmente, uno de los artículos presenta una visión que ayuda a comprender mejor los resultados electorales, alejándose del tópico común de lo “sorpresivo” de los resultados, y adentrándose en lo que acontece cotidianamente en las calles, barrios y familias de una parte del país y el influjo de las redes sociales para hacer política, las aspiraciones de la ciudadanía al emitir su voto y cómo -en varias ocasiones- los análisis de expertos y encuestas no reflejan lo que palpita en la población.

Gracias siempre por sostener el proyecto de Cuarto Intermedio con la lectura y el interés por nutrirse de diversas opiniones y criterios para construir una sociedad más justa y democrática.

 

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Editorial 4to. Intermedio
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