Bicentenario de Bolivia y la Revolución de Julio

Imagen ilustrativa
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LA REVOLUCIÓN DE JULIO de 1809 marco el punto de quiebre para conseguir la independencia de la República de Bolivia de la que hoy, 216 años después, nos preguntamos si a través de estos más de dos siglos pudimos consolidar el propósito con el que los revolucionarios gestaron su lucha por la libertad y la independencia. Una publicación del periódico La Razón del 14.07.2024 de Miguel Gómez Balboa afirma que Pedro Domingo Murillo murió ahorcado y “Dejo un legado de rebeldía y de ansias de libertad que se expandió y se hizo realidad en Bolivia el 6 de agosto de 1825.” Esas ansias son las que hoy nos hacen falta a los paceños y a los bolivianos, por eso estamos confundidos y parece que no leemos entre líneas los probables escenarios futuros en esta La Paz dañada por muchos y abandonada por las autoridades que la conducen.

Las palabras gloriosas de Pedro Domingo Murillo antes de morir “Compatriotas yo muero, pero la tea que dejo encendida nadie la podrá apagar. Viva la Libertad” marco un compromiso y un mensaje para los paceños que siguieron su ejemplo y contribuyeron al grito de independencia. Doscientos diez y seis años después, los paceños olvidamos que el nuestro fue el primer grito libertario en América Latina y se produjo por el descontento popular frente a los gobernantes españoles. En los años recientes hemos dejado de ser combativos, contestatarios y rebeldes. Nuestra cultura revolucionaria que se tradujo en “La Paz cuna de héroes y tumba de tiranos” se ha mitigado y nos convertimos en pacientes ciudadanos que miramos las protestas, los bloqueos, las colas, las marchas, los desfiles y hasta la subida especulativa de precios. Nada nos inmuta y todo parece estar dentro de la normalidad. Daria la impresión que vivimos en “la pandemia de no me importa”, porque no somos capaces de salir a las calles y luchar por nuestros derechos y por el mal trato que recibimos de las autoridades que nos gobiernan desde todos los niveles públicos, pero el mal, es más grave aún porque no tenemos institucionalidad y las organizaciones que en su momento fueron representativas hoy son un conjunto de gente que ha aceptado lo que venga y no tiene una visión de futuro para apostar y contribuir para que el departamento de La Paz, no quede como una simple sede de gobierno y vuelva a constituirse en el eje del crecimiento y desarrollo de la NUEVA BOLIVIA que todos necesitamos.

Entre tanto y durante los últimos 20 años de historia. hemos vivido una “revolución reaccionaria” contraria a la propuesta de la gesta libertaria de los ciudadanos que lucharon por un patria digna y soberana y que hoy está en peligro por los alcances del poder del globalismo, liderado desde los sitios más recónditos y oscuros que hoy actúan en la integridad del mundo y que utilizan su fuerza de convencimiento y sus recursos financieros para promover las agendas del mundo a través de organismos internacionales que están utilizando a los socialistas encaramados en los poderes públicos de países como el nuestro, donde la población no entiende ni tiene la información necesaria para al menos intentar detener este avasallamiento encomendado a los populistas de turno. Ya lo dice Agustín Laje en su libro Globalismo página 326. “La hora de los patriotas se acerca, y no al modo de un fatalismo ni como un hecho de cumplimiento inexorable, sino como el efecto de una toma de conciencia que ya está en marcha y que habrá que impulsar sin descanso, y el consiguiente despliegue de una acción política a la altura de las circunstancias. En otras palabras, la hora de los patriotas ha de ser producida más que aguardada; el reloj no avanza por si solo, sino que se lo hace avanzar o retroceder con los cursos de acción que se decidan emprender……El tiempo político es signo de la libertad constitutiva del hombre; es apertura e indeterminación.” 

Mientras tanto, la “revolución reaccionaria” continua en marcha porque responde a consignas internacionales, mientras que los paceños seguimos añorando las tradiciones del pasados sin ninguna visión de futuro y esto lo apreciamos en días anteriores al ver a los candidatos de la oposición desfilar en busca de apoyo pero sin mirar, sin reaccionar ni darse cuenta que la única forma de parar esta “revolución reaccionaria” es dejar sus egos y sus vanidades, concertar sus aspiraciones y propuestas para conformar un bloque de unidad que tenga la fuerzas necesaria para cambiar los destinos de nuestra ciudad y de nuestro país y hacer honor a los 216 AÑOS DE LA REVOLUCIÓN DE JULIO, presentando un solo candidato y saliendo así de esta arrogancia que nos tiene prisioneros de propias debilidades y amenazas que se han agudizado en los últimos pasajes de estos años previos al BICENTENARIO DE BOLIVIA. En otras palabras, la hora de los patriotas ha llegado y el destino está en sus manos. Es ahora o pasaran a la historia como otros que traicionaron a los intereses de la nación y del pueblo. 

Los paceños y todos los bolivianos no podemos quedar al margen de la realidad que estamos viviendo, es hora de despertar para evitar que nos sigan avasallando los gobernantes que no tienen capacidad para conducir el país y enfrentar la crisis que ellos mismos provocaron, destacando la incertidumbre que percibimos en todos los campos de la actividad privada y pública como si el mal de todos no fuera un mal de tontos y es como nos sentimos y ¿quiénes deberían ser los que canalicen y difundan esta crisis proponiendo soluciones viables? Pensaríamos que los medios de comunicación; sin embargo, lamentable, casi todos están al servicio de quienes les pagan para difundir noticias parcializadas, sin orientar ni lograr confianza de los receptores, con falta de objetividad, con encuestas manipuladas y con opiniones precarias de algunos de sus panelistas. 

Que amargura volver a presentir la presencia de la “revolución reaccionaria” cuando escuchamos al actual Presidente del Estado que llama a la unidad de la izquierda para derrotar a la oposición, este llamado no es novedoso, es parte de la estrategia que ya estaba preparada por los pensantes del socialismo del siglo XXI que están trabajando en silencio y que nunca pararon. Que no nos llame la atención lo que acontecerá en los próximos días y que les preocupe a los candidatos que si no consolidan un único candidato perderán la elección en la primera vuelta por más de 10% de votos. Parece que el show no para, el nuevo actor de último minuto fue Marcelo Claure, un boliviano que jamás se preocupó por Bolivia hasta que se asocio con empresarios del litio en países vecinos y que ve en nuestro país una oportunidad y quiere sobresalir apoyando al candidato que hasta ahora tiene el primer lugar en la intención de voto, mostrado en encuestas de empresas que no son inicialmente confiables. Pero recordemos ¿quién invitó a los políticos a Estados Unidos? ¿Existen empresarios que dan apoyo sin buscar un beneficio fututo? Basta bolivianos, no seamos ingenuos nuevamente en este otro tema. La realidad de los hechos futuros, nos darán respuestas a estos y otros temas y recién entonces constataremos el destino que seguirá el país después de cumplir el BICENTENARIO DE BOLIVIA y esperemos que no sea tarde; por ello, afirmo tajantemente, ES HORA DE LOS PATRIOTAS.

 

 

 

 

 

 

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JORDÁN, Antonio
JORDÁN, Antonio

Administrador de Empresas y Docente Emérito de la UMSA